viernes, 27 de noviembre de 2009

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Mi vida, fuimos a volar con un solo paracaídas. Uno sólo va a quedar volando a la deriva. Vivir así no es vivir, esperando y esperando. Porque vivir es jugar y yo quiero seguir jugando. Le dije a mi corazón: “Sin gloria pero sin pena. No cometas el crimen varón, si no vas a cumplir la condena”. Quiero vivir a veces para poder olvidarte. Quiero llevarte conmigo y no voy a ninguna parte. No te preocupes Paloma. Hoy no estoy adentro mío. Tu amor es mi enfermedad, soy un envase vacío. No te preocupes Paloma. No hay pájaros en el nido. Dos ilusiones se irán a volar pero otras dos han venido. Si me olvido de vivir colgado de sentimientos, voy a vivir para repetir otra vez éste momento. Te bajaría del cielo, mujer, la luna hasta tu cama. Porque es muy poco de amor sólo una vez por semana. Puse precio a mi libertad y nadie quiso pagarlo. Te cambio tu corazón por el mío para mirarlo y mirarlo. Ampas de gloria, mujer. Quiero un pedazo de cielo para invitarte a dormir en la cama o en el suelo. Un sacrificio ritual bien o mal yo quiero hacerle a mi estrella, sin principio ni final. No quiero vivir sin ella. No te preocupes Paloma. Hoy no estoy adentro mío. Tu amor es mi enfermedad, soy un envase vacío. No te preocupes Paloma. No hay pájaros en el nido. Dos ilusiones se irán a volar pero otras dos han venido.

martes, 17 de noviembre de 2009

Podría dibujar a 100 años luz la mueca que pintas cuando llego. Podría sobornar, clavarme una cruz para inspirarte un hasta luego. Podría caminar en el fuego para que me quieras como quiero. Podría transgredir las fuerzas de Dios. Podría no ser yo si se precisa. Podría contradecir lo que diga mi voz.  Podría ser el gato en tu cornisa. Podría caminar el fuego para que me quieras como quiero. Pero soy el cero en tu izquierda. Tu coartada. Tu fusible siempre en reserva. No tengo nada. Quiero ser el truco en tus trampas, quitarme el miedo, jugar tu juego, hacer lo que no puedo… Para que me quieras como quiero. Podría soportar la calamidad de ser el juguete de tu cuerpo. Podría claudicar perder mi libertad para que me quieras como espero. Podría caminar en el fuego para que me quieras como quiero. Pero soy el cero en tu izquierda. Tu coartada. Tu fusible siempre en reserva. No tengo nada. Quiero ser el truco en tus trampas, quitarme el miedo, jugar tu juego, hacer lo que no puedo… Para que me quieras como quiero. Te quiero como quieres. Me quieres como puedes. No quiero seguir queriendo así.  Te quiero como quieres. Me quieres como puedes. No quiero seguir queriendo así.  Te quiero como quieres. Me quieres como puedes. No quiero seguir queriendo así.  Te quiero como quieres. Me quieres como puedes. No quiero seguir queriendo así.  ¡Para que me quieras como quiero! Pero soy el cero en tu izquierda. Tu coartada. Tu fusible siempre en reserva. No tengo nada. Quiero ser el truco en tus trampas, quitarme el miedo, jugar tu juego, hacer lo que no puedo… Para que me quieras como quiero. Te quiero como quieres. Me quieres como puedes. No quiero seguir queriendo así.

sábado, 14 de noviembre de 2009

WHAT THE HELL WERE YOU THINKING?
Dime en qué momento pasó que empecé a extrañarte.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿Dónde vas? ¿A dónde estás? Que te busco y no te puedo hallar. Sigo preocupándome. No lo puedo entender. Te busqué, quise hablar. Me acerqué y no latía más. Otra vez dejándome, sin palabras me quedé. Chau corazón, te digo adiós. No quiero estar por siempre esperando. Hola mi amor, chau corazón. El mundo es un lugar tan extraño. Y solo estoy corazón. ¿Quién vendrá a terminar tantos siglos de soledad? En todos lados te busqué, sin personas me quedé. Esta noche yo te vine a buscar porque tu lugar nadie puede ocupar. Nada va volver a ser igual. Te voy a extrañar.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Abzurdah

Pero con el tiempo y con los retos de mi vida me di cuenta de que lo que piensa la gente no me interesa, o que al menos puedo fingir que no me interesa y puedo hacer que la gente crea que soy autosuficiente. Lo cierto es que me interesa por demás de la línea de lo normal o esperado. Sí, claro. Siempre excediendo esa línea. Esa soy yo, la que excede los límites de lo normal. Pocas veces para bien.

Justamente ahora irrumpes en mi vida con tu cuerpo exacto y ojos de asesina. Tarde como siempre nos llega la fortuna. Tú ibas con él, yo iba con ella: jugando a ser felices por desesperados, por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos. Pero llegamos tarde. Te vi, me viste. Nos reconocimos enseguida pero tarde. Maldita sea la hora que encontré lo que soñé, tarde. Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte. Tanto inventar, tanto buscarte por las calles como un loco sin encontrarte. Ahí va uno de tonto por desesperado, confundiendo amor con compañía. Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja que hace escoger con la cabeza lo que es del corazón. Y no tengo nada contra ellos, la rabia es contra el tiempo por ponerte junto a mi tarde. Ganas de huir, de no verte ni la sombra, de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla que nunca apareciste, que nunca has existido. Ganas de besarte, de coincidir contigo, de acercarme un poco y amarrarte en un abrazo, de mirarte a los ojos y decirte “bienvenida”. Pero llegamos tarde. Te vi, me viste. Nos reconocimos enseguida pero tarde. Quizás en otras vidas, quizás en otras muertes... Qué ganas de rozarte, qué ganas de tocarte. Y acercarme a ti y golpearte con un beso, de fugarnos para siempre sin daños a terceros.

jueves, 5 de noviembre de 2009

El arte del engaño resultó ser tu mejor don. Y no digas que no, lo conoces a la perfección. Conocí que es el perdón en nombre de un tal amor. Pero la traición fue la flecha que atravesó a mi corazón. Hay dolor, hay rencor y sentimientos encontrados. Hay deseos de morir por no tenerte a mi lado. Pero ya no importa nada, el pasado quedó atrás y así como llegaste ahora mismo te me vas. Jamás te di la espalda y eso no puedes negarlo. Jamás te traicioné, nunca quise hacerte daño.

(Creo que ya la había subido igual)

Un profesional con habilidad. Él tiene la fórmula para triunfar. Es juez y verdugo y no le vio la cara al fracaso en su vida. Tu especialidad está en criticar con bronca juzgando siempre a los demás. Y nunca hacés nada para respaldar a tus pobres palabras. Estás hablando de más, hablando de más, hablando de más. Vivís lo mejor, vivís lo peor: todo es más extremo si te paso a vos. No digas pavadas, contás siempre historias que a nadie le pasan. Se acuesta con seis, se enfrenta a un millón… Solo los más chicos prestan atención. Pensá antes que nada que nunca hay testigos para tus hazañas. Y siempre termina en el mismo rincón creyendo en las cosas que él mismo inventó. Lamento que no te des cuenta qué triste es tu vida. Tu especialidad está en criticar con bronca juzgando siempre a los demás. Y nunca hacés nada para respaldar a tus pobres palabras. Te he visto rogar y sé mucho más, chupaste las medias para progresar. Vivís engañando: llorás en mi cara y reís a un costado. Vivís actuando de más, actuando de más, actuando de más. Tendré que enfrentar ésta situación. Me siento distinto si escucho tu voz. Sos parte de mis sentimientos tendré que aceptarlo... ¡Te odio de más, te odio de más, te odio de más!

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Que la incertidumbre me despierta a la mañana y el miedo me da un beso de buenas noches.
Que cuando me pierdo entre la nada, no estoy realmente perdida, sino buscándote.
Que cuando te encuentro me tiembla el cuerpo y las palabras no quieren salir.
Lo único que se escucha es un grito ahogado y mis pasos escapándome.

martes, 3 de noviembre de 2009


Somos lo que fue.
Fuimos lo que ya no es.
Vivimos del ayer.
Todavía un milagro tal vez pueda haber.


Otro año más me desnudó con la brisa otoñal. Y lagrimeó en otra hoja más la triste soledad que se destiñó cuando recordó las caricias que ya no están más para abrigarme en el frío invierno. Sin probar tus dulces labios, tu sabor, el calor que inunda el aire, la pasión y la ternura cuando me tocás. ¿Dónde estás? Me cansé de llenar esta sombra si vos ya no estás. Me olvidé de quien soy, de quién era. ¿No me ves? ¿No escuchás? Ya es noviembre y todo huele mal. Mi obviedad sepultó la tristeza sin susurrar “te extraño amor” Envolvéme por favor…Ya es primavera y no hay flor que pueda reemplazar el aire que me respirás. Me asfixié y ardí en la espera de entender que pronto llega: un verano más. ¿Dónde estás? Me cansé de llenar esta sombra si vos ya no estás. Me olvidé de quien soy, de quién era. ¿No me ves? ¿No escuchás? Ya es noviembre y todo huele mal. Mi obviedad sepultó la tristeza sin susurrar “te extraño amor” Envolvéme por favor...

sábado, 31 de octubre de 2009

Que le falta cariño, y no encuentra valor para decirle que le odia, aunque adora el eco de su voz. Perdía la inocencia cada noche y en cada callejón, creía ser feliz y pensaba que esta vez no le partirían más el corazón, pero no. Y vuelve a estar tirada en cada esquina, en cada estación, echando de menos su calor, arrepintiéndose de los besos que no le dió. Que nunca le dijo que le quería, aunque ni siquiera sabia si lo sentía...Que le echa de menos y nunca le iba a echar de más. Que quiere y no sabe volar, que se estampa cada vez que lo intenta; camina sin sueños; sin ilusión. Pinta sus labios de carmín y vuelve a sonreír. Busca otro invierno en el cual encontrar su amor, revuelve en los cajones buscando su olor intentando saber el por qué se marchó. Tiñe sus pestañas y guiña frente al espejo pensando que él la ve... Todos saben, todos callan. Nadie escucha, y ella se desgarra lo poco que le queda de su corazón...

viernes, 30 de octubre de 2009


There is someone walking behind you, turn around, look at me. There is someone watching your footsteps, turn around, look at me. There is someone who really needs you, here's my heart in my hand. Turn around, look at me. Understand, understand that there's someone who'll stand beside you. Turn around, look at me. And there's someone who'll love and guide you. Turn around, look at me. I've waited, but I'll wait forever for you to come to me.
Look at someone who really loves you, yeah, really loves you. Turn around, look at me.

Sos tan espectacular que no podes ser mío nada más:
¡tenés que ser de todas!

Cuando escribís en una computadora y te equivocas es fácil, haces clic en “deshacer”, corregís y seguís, pero en la vida es un poco más complicado. Nos encantaría que existiera un botón para deshacer nuestros errores, sería más fácil. Un descuido, un error, un desliz y todo cambia, ya no podes hacer borrón y cuenta nueva. Pero si existiera una forma de volver atrás y corregir lo que hicimos mal ¿no lo harías? Vivimos a mil y no le damos importancia a los detalles, a los cambios sutiles, cotidianos, y ese detalle mínimo nos pueda cambiar la vida. Una palabra no dicha a tiempo, un gesto a destiempo y lo que era la solución a nuestros problemas, pasa a ser un problema. Creemos que las grandes tragedias son las causadas por grandes errores, pero a veces un detalle, algo que no debería ser dicho, es el aleteo de la mariposa que desata la tormenta, y una vez desatada la tormenta uno quisiera volver el tiempo atrás, a esa palabra no dicha, a ese gesto que no se hizo. A veces, por más que uno sepa que fue lo que desato la tormenta y sepa como rebobinar la película, no puede volver atrás, no puede volver a frenar el efecto mariposa. En cualquier sistema, por definición, siempre se comete un error, pequeño, insignificante, pero siempre hay una falla. Causa y efecto. Un pequeño error que produce grandes cambios, una mariposa que produce un huracán. Detalles, pequeñas fallas, descuidos que escapan de nuestro control. Eso nos dice el efecto mariposa, no podemos controlar todo.

Sentados en corro merendábamos besos y porros y las horas pasaban deprisa entre el humo y la risa. Te morías por volver. Con la frente marchita cantaba Gardel y, entre citas de Borges, Evita bailaba con Freud. Ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy. Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte carricoches de miga de pan, soldaditos de lata. Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte. Pero tú no querías más amor que el del Río de la Plata. Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta. Luego, el sol fue secando la ropa de la vieja Europa. No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió. Mándame una postal de San Telmo, adiós, ¡cuídate! Y sonó entre tú y yo el silbato del tren... Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte monigotes de miga de pan, caballitos de lata. Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte. Pero tú no querías otro amor que el del río de la plata. Aquellas banderas de la patria de la primavera a decirme que existe el olvido, esta noche han venido. Te sentaba tan bien esa boina calada al estilo del Ché. Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear. Y al llegar a la Plaza de Mayo me dio por llorar y me puse a gritar: ¿dónde estás? Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte corazones de miga de pan, sombreritos de lata. Y ya nadie me escribe diciendo: no consigo olvidarte, ojalá que estuvieras conmigo en el Río de la Plata.

jueves, 29 de octubre de 2009


Me volví adicta a eso también.
Meeee había olvidado, perdón.

¡Qué los cumplás muy feliz Blogsito!

(One year and a month)

miércoles, 28 de octubre de 2009

Yo soy un vicio más. En tu vida soy un vicio más. ¿Por qué no me dejás si es qué soy tan sólo soy un vicio? Tu vicio. Yo soy un vicio más. En tu mente soy un vicio más. No me podés dejar porque soy tan sólo un vicio. Tu vicio. Y cuando estés masturbando a la nena en un hotel de Pinamar no te hagas problema, no vale la pena, alguien en el mundo nunca te va a dejar. Yo soy un vicio más. En la gente soy un vicio más. Contale a tu mamá, ella también tiene el vicio. Tu vicio. Y cuando estés masturbando a la nena en una playa de Pinamar ¿quién te hará el aguante? ¿quién te dará antes todas esas cosas que no puedes comprar? Yo soy un vicio más. Todo el tiempo soy un vicio más. En esta sociedad todo el mundo tiene un vicio. Tu vicio. Yo soy un vicio más. En tu vida soy un vicio más. ¿Por qué no me dejás si es que sólo soy un vicio? Tu vicio. Soy un vicio más.

martes, 27 de octubre de 2009

Vivimos pensando en el qué vendrá y nos olvidamos de ver lo que está pasando. Vivimos acelerados, apurados, con la necesidad de llegar a algún lado, a algo. Y, cuando finalmente llegamos, lo vemos pasar. No lo aprovechamos. Porque cuando eso que queremos que pase, pasa ya estamos viendo que otra cosa podría pasar más adelante. Y así todo pasa sin ser visto. Cuando nos queremos acordar ya es tarde. Es tarde para acordarte que querías decir algo en determinada situación, es tarde para escuchar los consejos de alguna persona que ya no está, es tarde para perdonar, es tarde para pedir perdón, es tarde hasta para querer. Llegamos tarde por querer llegar antes de tiempo. Siempre esperamos y no está mal esperar mientras que en nuestra espera sigamos viviendo, sintiendo, lo que está pasando ahora. Porque ahora es cuando tenés que hacer, más adelante se verá. Las personas que planifican todo viven sufriendo. Nunca nada sale tal cual como esperamos. Y eso, creo yo, que es lo que hace que la rutina no sea tan pesada.

No soporta el dolor, le divierte inventar que vive lejos, en un raro país. Cuando viaja en sueños lo hace sin mí. Cada vez que se aburre de andar da un salto mortal. Cuando el sol fatigado se dedica a manchar de rosa las macetas de mi balcón juega conmigo al gato y al ratón. Si le pido "quédate un poco más" se viste y se va. Cuánto más le doy ella menos me da. Por eso a veces tengo dudas, ¿no será un tal Judas el que le enseñó a besar? Cuánto más le doy ella menos me da. Por eso a veces tengo dudas, ¿no será un tal Judas el que le enseñó a besar? Nunca me dice ven, siempre se hace esperar, de noche como un sueño tarda en venir. Dibuja nubes con saliva y carmín. Cobra caro cada abrazo que da (no acostumbra a fiar). Cuando gritos de alarma suenan por la ciudad, cuando los sabios dicen "no hay solución" ella pretende que hagamos el amor en una cama de cristal a orillas del mar. Cuánto más le doy ella menos me da. Por eso a veces tengo dudas, ¿no será un tal Judas el que le enseñó a besar? Cuánto más le doy ella menos me da. Por eso a veces tengo dudas, ¿no será un tal Judas el que le enseñó a besar? Yo que siempre traté de aprender a barajar los naipes al estilo del triunfador. Ahora me veo jugando de farol mientras su manga esconde un as, sale siempre a ganar. Cuanto más le doy ella menos me da, por eso necesito ayuda, aunque sea de Judas, bésame un poco más.


Escuché ésta canción cinco millones de veces y las cinco millones le encuentro algo relacionado a diferentes personas (no, no piensen en chicos porque no siempre es a ellos). Hoy, sin embargo, es más mía que nunca.

Yo no te culpo a ti de que la vida nos marque dos caminos tan opuestos. 
No me culpes a mí de las heridas que mis labios dejaron en tu cuerpo.
Y cúlpame de quererte por encima del deber, del placer y el sufrimiento. 
Tengo ganas de decir algo, pero tengo tanto para decir que no sé cómo empezar.
Entonces me frustro y no digo nada y se matan todos. Gracias.

sábado, 24 de octubre de 2009

Uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia. Pero su tren vendió boleto de ida y vuelta. Son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas en un rincón, en un papel o en un cajón. Como un ladrón te acechan detrás de la puerta. Te tiene tan a su merced, como hojas muertas que el viento arrastra allá o aquí... Que te sonríen tristes y nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¿Qué adelantas sabiendo mi nombre? Cada noche tengo uno distinto. Y siguiendo la voz del instinto me lanzo a buscar imagino, preciosa, que un hombre. Algo más, un amante discreto que se atreva a perderme el respeto, ¿no quieres probar? Vivo justo detrás de la esquina. No me acuerdo si tengo marido. Si me quitas con arte el vestido te invito a champan. Le solté al barman mil de propina. Apuré la cerveza de un sorbo. Acertó el que “El templo del morbo” le puso a este bar. Peor para el sol que se mete a las siete en la cuna del mar a roncar. Mientras un servidor le levanta la falda a la luna. Al llegar al portal nos buscamos como dos estudiantes en celo. Un piso antes del séptimo cielo se abrió el ascensor. Nos sirvió para el último gramo el cristal de su foto de boda. No faltó ni el desfile de moda de ropa interior. En mi casa no hay nada prohibido pero no vayas a enamorarte. Con el alba tendrás que marcharte para no volver. Olvidando que me has conocido, que una vez estuviste en mi cama. Hay caprichos de amor que una dama no debe tener. Es mejor, le pedí, que te calles. No me gusta invertir en quimeras. Me han traído hasta aquí tus caderas, no tu corazón. Y después, para qué más detalles, ya sabéis: copas, risas, excesos. ¿Cómo van a caber tantos besos en una canción? Volví al bar a la noche siguiente a brindar con su silla vacía. Me pedí una cerveza bien fría y entonces no sé si soñé o era suya la ardiente voz que me iba diciendo al oído: “¡Me moría de ganas, querido, de verte otra vez!”

Tú me dices, yo te digo: y así empieza nuestra guerra cotidiana. Yo me armo de adjetivos, tú conjugas el peor de mis pasados. Y te apunto donde duele y te acuerdo el peor de tus pecados. Tú reviras la ofensiva y disparas donde sabes que haces daño. Y en el campo de batalla quedan muertos los minutos que perdemos. Tú me dices, yo te digo: y así acaba nuestra guerra cotidiana. Esta guerra sin cuartel que nadie gana. Porque hablamos y no usamos ese tiempo en darnos besos, en pintarnos con las manos las caricias que queremos y que no nos damos. Porque siempre hablamos de lo tuyo y de lo mío, del pasado y los culpables. Mientras muere otro minuto porque hablamos. Ya te dije que no es cierto, ya dijiste que tú no eres. Lo que digo nadie cree, nadie acepta: cada quien defiende su utopía. Y el fantasma de la duda se abre paso en la frontera del futuro y el presente moribundo se consuela con lo poco que nos queda. Y te quiero y me quieres, pero somos más idiotas que sensatos. Y aparece otro día y nos van quedando llagas incurables de esta maldita enfermedad de hablar de más. Porque hablamos y no usamos ese tiempo en darnos besos, en pintarnos con las manos las caricias que queremos y que no nos damos. Porque siempre hablamos de lo tuyo y de lo mío, del pasado y los culpables. Mientras muere otro minuto porque hablamos.

lunes, 19 de octubre de 2009

sábado, 17 de octubre de 2009

No se conforma con chamuyos elegantes, el ratón se esconde cuando el gato usa guantes.

martes, 13 de octubre de 2009

Suavecito me pusiste todo en su lugar, suavecito, como un juego para armar. Empezaste corrigiendo males al azar, como al barro el alfarero, como brisa de aguacero. Conquistaste, suavecito. Colocaste besos justamente en el lugar, suavecitos. Cirugía para curar las heridas que dejó el pasado sin sanar. Y en el caos de mi infierno instalaste tu gobierno y arrasaste, suavecito. Suavecito, fuiste casi imperceptible. Sin prisas de a poquito colocaste tu bandera inamovible. Suavecito, fuiste tan demoledor. Pasito con pasito tu paciencia arrolladora me salvó. Suavecito. Suavecito fue ganando con saber perder. Suavecito, sin afanes de imponer con la calma que viene del tacto de mujer, como huella de gaviota, como se forma una gota, me atrapaste: suavecito. Me aceptaste como un cero izquierdo y sin valor. Me peleaste sin nada a tu favor. Con la suavidad con la que se mueve un rumor, como el paso de un anciano con paciencia de artesano, me salvaste, suavecito. Suavecito, fuiste casi imperceptible. Sin prisas de a poquito colocaste tu bandera inamovible. Suavecito, fuiste tan demoledor. Pasito con pasito, tu paciencia arrolladora conquistó, suavecito.

viernes, 9 de octubre de 2009

A M I G O S ♥
(Como ustedes dos, pocos)

Si quieres (¡Quiero!) te cuento los cuentos que tú me contabas. Si quieres (¡Mujeres!) te escribo una lista con nombres y camas. Si quieres me sigo creyendo que fuiste una santa (¡Anda ya!). No tienes perdón. Cómo tienes la poca vergüenza de entrar en mi casa. Cómo tienes valor de llamar por las noches a ver qué me pasa (¡Qué guasa!). Cómo tienes la lengua tan larga y la risa tan falsa. No tienes corazón. Y mírame a la cara. Y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Tuviste muy poco respeto y muy poco cuidado. Hiciste que fuera el payaso en tu circo privado. Dejaste un imbécil muy grande en mi frente pintado. No tienes perdón. Ahora entiendo el afán por viajar con tu hermana a la habana o las cenas aquellas con tus compañeras una vez por semana, y los viejos amigos y algún que otro primo que ya peinan canas. No tienes corazón. Y mírame a la cara.Y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Y mírame a la cara. Y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Un café mire ud. a un primo hermano, corto de café, largo de quijano. Y me debes año y medio, mucha sangre tú me debes. Y tu culpa es mi remedio. Sean benditos tus deberes. Y mírame a la cara. Y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Y mírame a la cara. Y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Y mírame a la cara. Y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Y mírame a la cara. Y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme. Mejor no des detalles, prefiero que te calles, que me evites que te halague con piropos y verdades. Y mírame a la cara (¡Cara dura!). Y atrévete a negarme. Y dímelo en la calle. Mejor no des detalles. Prefiero que te calles. Si no me quieren, no me quieren (¡Nadie se muere!). Así está el tema, qué dilema. Y Joaquín, ¿tú qué opinas?

domingo, 4 de octubre de 2009

viernes, 2 de octubre de 2009


No te fíes si te juro que es imposible, no dudes de mi duda y mí quizás. El amor es igual que un imperdible perdido en la solapa del azar. La luna toma el sol de madrugada. Nunca jamás quiere decir tal vez. La muerte es una amante despechada que juega sucio y no sabe perder. Estoy tratando de decirte que me desespero de esperarte, que no salgo a buscarte porque sé que corro el riesgo de encontrarte, que me sigo mordiendo noche y día las uñas del rencor, que te sigo debiendo todavía una canción de amor. No corras si te llamo de repente. No te vayas si te grito piérdete. A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después. Se aferra el corazón a lo perdido, los ojos que no ven miran mejor. Cantar es disparar contra el olvido. Vivir sin ti es dormir en la estación.

jueves, 1 de octubre de 2009

martes, 29 de septiembre de 2009

El triunfo fue perder, la derrota fue ganar.

¿Cómo voy a lograr que aún me quieras? ¿Cómo lograr que quieras escuchar? Cuando este fuego me desvela pero despierto solo una vez más. ¿Cómo lograr verte de nuevo? ¿Cómo he de recobrar tu corazón? ¿Cómo aceptar que todo ha muerto si ya no hay forma de pedir perdón? ¡Qué mal, qué mal! Esta absurda y triste historia que se pone cada vez peor. ¡Qué mal, qué mal! Porque ni puedo hablarte. Temo que es así: ya no hay forma de pedir perdón.¡Qué mal, qué mal! Porque ni puedo hablarte. Temo que es así: ya no hay forma de pedir perdón. ¿Cómo voy a lograr que aún me quieras? ¿Cómo lograr que quieras escuchar? Cuando este fuego me desvela pero despierto solo una vez más. ¿Cómo lograr verte de nuevo? ¿Cómo he de recobrar tu corazón? ¿Cómo aceptar que todo ha muerto si ya no hay forma de pedir perdón?

lunes, 28 de septiembre de 2009



Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño.
Y cada vez peor, y cada vez más rotos.
Y cada vez más tú y cada vez más yo,
¡sin rastro de nosotros!

domingo, 27 de septiembre de 2009

♥ Yasmin

Andas algo anormal: tienes algo que decirme. Las cosas ya no van bien, no debemos continuar. Intentémoslo una vez, démonos alguna chance. Y es que no quiero esta vez… Y no sabes lo que siento cuando pienso en tu cuerpo, esas noches imborrables que vivimos tanto tiempo. ¿Y es que acaso te olvidaste? Nuestro amor era de un cuento que hablaba de los viejos tiempos: cuando éramos algo, cuando éramos algo. Hoy se cumple un año más desde que te fuiste. No me logro explicar, no lo quiero intentar. Tuve dudas hasta el fin sobre todos tus pretextos (y al fin supe la verdad). Y no sabes lo que siento cuando pienso en tu cuerpo, esas noches imborrables que vivimos tanto tiempo. ¿Y es que acaso te olvidaste? Nuestro amor era de un cuento que hablaba de los viejos tiempos: cuando éramos algo, cuando éramos algo.


Hoy me decidí: jamás pensaré en ti. Este sentimiento me hace daño (demasiado para mi). Estoy aquí, recordando esos momentos, intentando comprender por qué no estás. Y sigo aquí, esperando que algún día, esperando que decidas regresar. Es el sabor, es el sabor de tus labios, una droga que envenena y me hace enloquecer. Es el olor, es el olor de tu cabello, un aroma a primavera permanece en mi piel. No puedo olvidar aquel tiempo en que me amaste. Pero ahora que no estás te extraño, te amo. Jamás regresarás. Estoy aquí, plasmando estos versos, desahogando el sentimiento de mi amor. Y me voy de aquí, comenzando otra vida, una vida muy vacía ya sin ti. Es el sabor, es el sabor de tus labios, una droga que envenena y me hace enloquecer. Es el olor, es el olor de tu cabello, un aroma a primavera permanece en mi piel. Ahora sin ti. No me queda más remedio que dejarte ir.

This innocence is brilliant, I hope that it will stay
This moment is perfect, please don't go away, I need you now
And I'll hold on to it, don't you let it pass you by

viernes, 25 de septiembre de 2009

jueves, 24 de septiembre de 2009

Odiamos que sean histéricos, pendejos, indecisos, que nos dejen plantada, que nos mientan, que se duerman en una película, que sean muy románticos que sean poco románticos, que sean aburridos, que sean divertidos, que se rían que no, que te miren, que no te miren y no te digan nada sobre lo que tenés puesto, que no se acuerden de las fechas de aniversario, cumpleaños.
Pero si nos ponemos a pensar en todo eso, si ellos no fueran así de complicados no tendriamos que esforzarnos en vernos bien para que lo noten, en enojarnos para que nos pidan perdón, en histeriquiarles mas que ellos para que así se den cuenta de que estamos interesadas, si ellos fueran todo lo contrario a eso ya no serian lindos, inmaduros, sino serian maduros y lo de lindo hasta ahí por que no tenemos que provocar, estarían muy fácil de conquistar y no nos tendríamos que esforzar para que nos quieran que nos histeriqueen.
El hombre perfecto es aquel que te hace luchar por él, que espera que no solo él se esfuerce por estar con vos , y que vos te quedes sentada en una silla, si no que también lo provoque digas que es un inmaduro te pelees le digas que es un tarado, porque al final todos esos histeriqueos, peleas enojos, gritos, demuestran que se quieren. Porque un hombre que no hace eso es uno imperfecto: no tendría valores, puede que valla y te diga todo de frente pero no está el juego en el cual vos de verdad te das cuenta por qué aquel que fue y te dijo las cosas de frente es el que al poco tiempo dejas de sentir los mismo. Está bien que por ahí el que te dice todo de frente tenga más huevos eso no lo niega nadie, y que el que te histeriquea y te da celos (muchos) por ahí te usa como un trapo, por eso, no hay que decir antes de tiempo por qué el hombre perfecto hace todo lo que puse al principio pero lo hace con delicadeza, y amor y
eso es más valiente que cualquier otra cosa.

Vicky Boetti.

Noto en tu mirada que se expresa sin palabras que piensas en mí. Mismo el sentimiento que transmito con mis gestos al acercarme a ti. Deseo de besar tu piel, humedecer las sábanas, darte placer. Sabemos que esto no está bien: no puedo herir a alguien a quién quiero también, también, también. 
Noto que algo cambia en ti, puedo verte interesada. ¿Quién te hace sonreír? Cuéntame de quién se trata. Dices que siente por ti lo mismo que tu por él. ¿A quién quieres tener descansando en tu almohada? Algo tienes que me escondes. Ese brillo en tu mirada. ¿Qué hay de malo en lo que sientes que no lo quieres contar?
¿Si lo digo? ¿Si lo cuento? ¿Y si oculto lo que siento?  ¿Y si pierdo en un momento la amistad de tanto tiempo? Mi corazón traiciona y mi mente no perdona que hayas estado en mí. No puedo olvidar que he jugado con la amistad de quien confía en mí. Sabemos que esto no está bien: no puedo herir a alguien a quién quiero también. Es el momento de afrontar el dolor que nuestros actos pueden causar. 
No lo puedo creer, es el hombre de mi vida y va con otra mujer. Ella es mi mejor amiga ahora entiendo por qué nunca hablabas de él: quién te hace sonreír es quién me lo hace a mí. 
Algo tienes que me escondes. Ese brillo en tu mirada. ¿Qué hay de malo en lo que sientes que no lo quieres contar?
¿Si lo digo? ¿Si lo cuento? ¿Y si oculto lo que siento?  ¿Y si pierdo en un momento

la amistad de tanto tiempo?

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Yo no se porque razón cantarle a él si debía aborrecerlo con las fuerzas de mi corazón. Todavía no lo borro totalmente: él siempre está presente como ahora en esta canción. Incontables son las veces que he tratado olvidarlo y no he logrado arrancarlo ni un segundo de mi mente. Porque él sabe todo mi pasado (me conoce demasiado) y es posible que por eso se aproveche. Porque yo en el amor soy una idiota que ha sufrido mil derrotas, que no tengo fuerzas para defenderme. Pero él casi siempre se aprovecha: unas veces me desprecia y otras veces lo hace para entretenerme y es así. Hoy recuerdo la canción que le hice un día (y en el fondo no sabía que eso era malo para mí). Poco a poco fui cayendo en un abismo. Siempre me pasó lo mismo nadie sabe lo que yo sufrí. Una victima total de sus antojos pero un día abrí los ojos y con rabia lo arranqué de mi memoria. Poco a poco fui saliendo hacia delante y en los brazos de otro amante pude terminar al fin con esta historia.

Soy victima de un dios frágil, temperamental, que en ves de rezar por mi se fue a bailar (se fue a la disco de un lugar). Quiso mi disfraz, vivir como un mortal. Como no logró matarme me regaló una visión particular. Volutas de humo, titilo a su encuentro. Siento el fulgor y quiero entrar. Soy victima de un dios, díscolo y muy singular, que a su antojo fiel me arrebató a mi mujer y la interno en un lupanar que él administró como chulo, un gran señor. Y llegó hasta el fin, de confundir su impunidad, se creyó omnisciente. Volutas de humo, titilo a su encuentro. Siento el fulgor y quiero entrar. Lo regalado es mío y se acabó: no lo devuelvo. Lo regalado es mío y se acabó: no lo devuelvo. Lo regalado es mío y se acabó: no lo devuelvo. Soy victima de un dios, frágil, temperamental, que en ves de rezar por mi se fue a bailar a la disco de un lugar.

Si te extraño no es extraño. Si me caigo es por vos. En la calle dicen que somos felices y no existe la razón: de dejarte para siempre cuando fuiste mucho más que mi eterna compañera y que hiciste lo que querías por que así lo quise yo. Pero creo que está amaneciendo y lo que voy haciendo me pone peor. Pero yo vivo a mi forma: ¡sin regla ni norma es mucho mejor! Pero creo que está amaneciendo y lo que voy haciendo me pone peor. Pero yo vivo a mi forma: ¡sin regla ni norma es mucho mejor! Si te digo lo que pienso iría preso por amor. A la gente que se burla y a los otros que se asustan y no saben quién soy. Y tu sexo más profundo y tu golpe de vagón… Cupido te pido que te hagas amigo de la noche y el dolor.